Por el pacto y la corona de Cristo
Sola Scriptura y la Navidad:
¿De nuestros labios solamente o en práctica?
“Cuidaréis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás á ello, ni quitarás de ello” Deuteronomio 12:32 RV 1909.
Muchos claman de creer en ese lema famoso de la reforma, sola scriptura, pero muchas veces la práctica de ellos es lo contrario. Los reformadores calvinistas fueron claros y explícitos en declarar que si alguna práctica no era mandada en la Palabra de Dios era prohibida de utilizarla en el culto a Dios. Que esto era la práctica de los reformadores calvinistas de los siglos XVI y XVII y luego de los presbiterianos en los siglos XVIII y XIX esta fuera de cualquier duda.
Cuando le decimos a la gente que no celebramos la Navidad y ellos nos preguntan «¿Por qué?» se ponen bien confundidos cuando le decimos «¡Porque somos cristianos!» Las iglesias protestantes de hoy han casi totalmente caído en su celebración de este festival seudo-cristiana. Originalmente el 25 de diciembre era un día festival pagano para adorar el dios del sol. El método de convertir los paganos de la iglesia católica-romana siempre ha sido de asimilar las costumbres paganas, sus ídolos, y sus rituales; así pues en algún tiempo en el cuarto siglo los rituales antiguos de los paganos para la celebración del nacimiento del dios solar fueron cambiados a una celebración para el nacimiento del Hijo de Dios por parte del papado. Una misa especial fue celebrada en este día.
Lo que sigue son unas pocas citas de los reformadores y puritanos en contra de esta observación idolatra que pueda sorprender algunos que pensaban que la Navidad siempre fue una cosa observada por los cristianos.
El Primer Libro de Disciplina (1560) – El primer credo de la Iglesia Reformada de Escocia escrita por Juan Knox y otros.
“En los libros del Antiguo y Nuevo Testamentos afirmamos que todas las cosas necesarias para la instrucción de la Iglesia, y para hacer el hombre de Dios perfecto, están contenidas y suficientemente expresadas.
Con doctrina contraria, entendemos cualquier hombre, por leyes, concilios, o constituciones han impuesto sobre las conciencias del hombre, sin el mandamiento explicito de la Palabra de Dios: tal como votos de castidad, el negar el matrimonio…la oración por los muertos; y el mantenimiento de días festivales de ciertos santos mandado por el hombre, tales como todos los que los papistas han inventado, como los festivales (como lo denominan) de Apóstoles, Mártires, Vírgenes, de la Navidad, Circuncisión, Epifanía, Purificación, y otros festivos cariñosos de nuestra Señora. Cuales cosas, porque en las Escrituras de Dios ni tienen mandamiento ni seguridad, juzgamos de ser totalmente abolidas de este país; afirmando aún más, que las personas obstinadas que lo mantienen aún y protagonistas de tales abominaciones no debería escapar el castigo del magistrado civil.” (Énfasis mía –Edgar)
[La Navidad también era una ofensa criminal en Ginebra debajo Juan Calvino y en Escocia por un gran tiempo. Inglaterra debajo los puritanos y partes de América debajo los puritanos también fue ofensa criminal la observación de la Navidad.]
David Calderwood (1575-1651) – Pastor Presbiteriano o sea Pactante (Covenanter)
“Si hubiera sido la voluntad de Dios que muchas obras de Cristo hubieran sido celebradas con muchas solemnidades, el Espíritu Santo nos hubiera dado conocer el día de su nacimiento, circuncisión, su presentación en el templo, bautismo, transfiguración y lo tal.”
“Está opinión que el nacimiento de Cristo fue el 25 de diciembre fue creado en Roma.”
“…no es la acción de Cristo, sino la institución de Cristo que hace un día santo.”
“No, digamos la verdad, diciembre-navidad es simplemente una imitación del diciembre- saturnal de los romanos étnicos, y usado como si Baco, y no Cristo, fuera el Dios de la Navidad.”
“Es comúnmente opuesto, que deberíamos mantener un día para el nacimiento, tal como para la resurrección de Cristo. Ya hemos contestado eso, que el día de Cristo, o el día del Señor, es el día designado para la observación de Su nacimiento, y todas sus acciones y beneficios, tal como para la resurrección.”
George Gillespie (1613-49) –Uno de los delegados escoceses a la Asamblea de Westminster
“El mantenimiento de algunos días festivales son puestos en contrario de la gracia conmemoración de los beneficios sin medidas de Dios: a saber que el festival de la Navidad ha hasta hoy servido más para la lascivia báquico que la memoria del nacimiento de Cristo.”
Thomas Cartwright (1535-1603) – Un reformador ingles
“Si Pablo condena los gálatas por observando festivales que Dios mismo instituyo (pero ahora abrogadas), y por Su propia honor solamente, y no por el honor de cualquier criatura: los papistas son más dispuestos para condenación, quienes exigen la observación de festivales inventadas por hombres…”
William Ames (1576-1633) – Un puritano inglés
“Mi deseo a Dios es que cada día santo aparte del día del Señor fuera abolido. Que ese celo que los trajo dentro la iglesia en su principio, era sin alguna autorización de la Palabra, y simplemente siguieron el razón corrupto, a saber de saciar los días santos de los paganos, de manera en que un clavo saca a otro. Estos días santos han sido tan manchados con las supersticiones que me asombro que no temblamos a oír sus nombres.”
El Directorio para la Adoración Pública de Dios por la Asamblea de Westminster
No hay ningún día que se ordene en las Escrituras para observarse como santo bajo el Evangelio sino sólo el día del Señor, que es el día del Reposo cristiano.
Días festivales, vulgarmente llamados días santos, que no tienen fundamento o autoridad en la Palabra de Dios, deben descontinuarse.
Kevin Reed – un autor Americano – ofrece este resumen de la oposición puritana hacia la Navidad.
“(1) Ni un tiempo de adoración es santificado, sino que Dios lo haya ordenado; (2) días festivales sin base bíblica son un amenaza a la observación apropiada del día del Señor porque estos días festivales tienden de ocultar la santidad que pertenece solamente al día del Señor; (3) la observación de días festivales sin base bíblica lleva uno a la superstición del catolicismo-romana.” Navidad – Una inspección histórica con respecto de su orígenes y la oposición de ella.
Hermanos, la mayoría de calvinistas creen en la soberanía de Dios en la salvación. Bien que creen que la predestinación, elección, el llamamiento del Espíritu Santo, y la conversión del pecador no depende en nada en el recipiente de esta abundante amor y gracia que el Trino Dios les da. Bien que confesamos que nosotros no tenemos nada de bien de ofrecerle a Dios para merecer Su grande amor e inestimable misericordia. Pero, ¿qué paso en cuanto que la mayoría de calvinistas de hoy en día han dejado la soberanía de Dios solamente en el compartimiento de la salvación y no lo han aplicado en cada aspecto de la vida, incluso cuando se trata sobre el culto de Dios? Más bien por la mayor parte es el hombre que determina como alabarle y no Dios. ¿Quién es soberano pues? Hermanos, si realmente creemos en la soberanía de Dios y que Él solamente puede mandar y dirigir como podemos rendirle culto, ¿por qué la celebración de Navidad que no tiene Su autorización? ¿Por qué el uso de himnos compuestos por hombres? ¿Por qué se ha abandonado el uso del Salterio, los 150 Salmos inspiradas por el mismo Dios? Es tiempo, mis hermanos protestantes de vivir y pensar como protestantes y abandonar las reliquias de roma que se han entrado de nuevo en la Iglesia de Cristo. Es tiempo de saciar el culto y regresar a su simplicidad.
Soli Deo Gloria
Las adiciones más recientes: “Historia de los Pactantes Escoceses capitulos 31-40”
y
“¿Por qué cantamos los Salmos exclusivamente? por el Rev. David Blunt”
Quiénes somos
Es un gozo presentarnos ante ustedes. Somos un pequeño rebaño del Señor con el deseo de proclamar las inescrutables riquezas de nuestro Dios impulsando y trabajando activamente en el significado real de las Escrituras.
Sabemos que dicho significado se ha perdido en los tiempos de decadencia espiritual que nos han tocado vivir, y que sólo es mantenido por quienes incesantemente y con un corazón puro claman por la verdad direccional de la Palabra de Dios.
Y me buscaréis y hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón (Jeremías 29:13).
Creemos que el material expuesto aquí llena una necesidad real y urgente en las vidas de los creyentes que buscan de todo corazón respuestas a sus interrogantes cruciales sobre la verdadera vida cristiana. Preguntas que han sido clara y ampliamente contestadas por los puritanos escoceses de los siglos XVI y XVII y por quienes en la actualidad seguimos esta línea; pero que la iglesia de hoy rechaza al pretender vivir un misticismo e individualidad brutal por medio de todo lo que apela a los sentimientos y a las experiencias individuales y psicológicas; en vez de las promesas del Pacto dadas en las Sagradas Escrituras.
A una iglesia decadente y a este mundo pagano nos dirigimos una vez más con la palabra profética: «Así dice el Señor.»
Quiera el Señor bendecir nuestra labor, y así añadir dos blancas a su iglesia.
Nuestra confesión
Nuestra confesión no es nueva, sino todo lo contrario, plasma el pensamiento de los presbiterianos de los siglos XVI, XVII y XVIII que mencionamos a continuación.
1. Reconocemos que el Antiguo y Nuevo Testamento son la Palabra de Dios y la única regla infalible de fe y práctica.
2. Que toda la doctrina de la Confesión de Fe de Westminster y sus Catecismos Mayor y Menor en sus documentos originales, está de acuerdo con las Escrituras y fundada sobre ellas.
3. Que el gobierno eclesiástico y el modo de adoración presbiterianos son los únicos que tienen derecho divino (o sea, establecidos por autoridad divina) y por tanto son inalterables. Y que el modelo más perfecto de estos principios que hasta hoy se ha alcanzado, está exhibido en la Forma de Gobierno y en el Directorio de Adoración adoptados por la Iglesia de Escocia en la Segunda Reforma.
4. Que el hacer pactos públicos y sociales es una ordenanza de Dios obligatoria sobre las iglesias y naciones bajo el Nuevo Testamento. Que el Pacto Nacional y la Liga Solemne son una muestra de esta institución divina; y que estos documentos (Pactos) ejercen una obligación continua sobre la persona moral es decir, «una sociedad que ejerce la facultad de conocer, deliberar, determinar y actuar».
5. Una aprobación de las contenciones (luchas) fieles de los mártires de Jesús, contra el paganismo, el papado (el catolicismo-romano), la prelacía, y el sectarismo; contra gobiernos civiles inmorales; contra tolerancias erastianas (o sea, iglesias gobernadas por el gobierno civil) y persecuciones que nacen de ello; y contender por toda la verdad divina y en testificar contra todas las corrupciones incorporadas en las constituciones (reglamentos) así de iglesias como de estados civiles.
6. Adornando en una manera práctica la doctrina de Dios nuestro Salvador por medio de una conducta irreprochable en todos sus mandamientos y ordenanzas.
Nuestra visión
Reintroducir a la iglesia protestante el cristianismo de las Sagradas Escrituras tal como se logró en las reformas presbiterianas de los siglos XVI y XVII para así buscar la unidad en la verdad doctrinal, el culto, el gobierno eclesiástico, y la disciplina entre las iglesias protestantes con el fin de promover el establecimiento de iglesias presbiterianas reformadas en el mundo de habla hispana.
Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros de la común salud, me ha sido necesario escribiros amonestándoos que contendáis eficazmente por la fe que ha sido una vez dada á los santos (Judas 3).
Nuestra misión
1. Dar a conocer el evangelio a todo el mundo para que sepa que sólo en Cristo hay salvación. El ser humano es corrupto y peca constantemente; el único que puede librarnos de tal corrupción que trae la condenación eterna es Jesucristo el Hijo de Dios.
Entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás (…). Aún estando nosotros muertos en pecados, nos dió vida juntamente con Cristo;(…). Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: no por obras, para que nadie se gloríe (Efesios 2:3, 5, 8-9).
2. Proclamar a las iglesias protestantes la fe reformada y presbiteriana verdadera por medio de la traducción de las obras originales de los reformadores de otros idiomas al español. Asimismo, traducir obras modernas que concuerdan y promueven dichas doctrinas; para de esta manera establecer y edificar a la iglesia de Cristo de lengua española, en la fe verdadera encontrada en la doctrina calvinista, la expresión doctrinal del protestantismo más pura y fiel a la Palabra de Dios. También para buscar la unidad que existe en el amor establecido en la Verdad de la Palabra de Dios con nuestros hermanos en Cristo. No simplemente en amor, sino también en la Verdad. Unidos en una sola doctrina (como Dios lo ha mandado), en una sola forma de adoración a Dios (como Dios lo ha mandado), en una sola forma de gobierno-eclesiástica (como Dios lo ha mandado) y en una sola forma de disciplina (como Dios lo ha mandado). Y así, desafiar a la iglesia protestante para que regrese a las sendas antiguas, unida en la verdad de Dios; incluido en esto, establecer comunicación con pastores e iglesias, animar a los creyentes y buscar la unidad en la verdad entre nosotros.
Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos (Jeremías 6:16).
No traspases el término antiguo que pusieron tus padres (Proverbios 22:28).
Hacemos un llamado a nuestros hermanos protestantes, especialmente los que son presbiterianos y reformados, para que regresen a la fe verdadera del protestantismo y que dejen por un lado las doctrinas que han adoptado de la Iglesia de Roma. Muchos protestantes han olvidado la doctrina que Dios dio a su Iglesia por medio de sus ministros que levantó en los siglos XVI y XVII, tal como Juan Calvino, Juan Knox y los teólogos/ministros de la Asamblea de Westminster (del siglo XVII) y la Iglesia de Escocia. La mayoría de presbiterianos y calvinistas de hoy dicen que siguen la doctrina de Calvino, de Knox y de los ministros de la Asamblea de Westminster cuando la realidad es diferente, esto se debe a la ignorancia de los escritos de estos ministros y por la corrupción doctrinal que ha entrado a la Iglesia de Cristo en varios niveles.
Empero en aquello á que hemos llegado, vamos por la misma regla, sintamos una misma cosa. Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad los que así anduvieren como nos tenéis por ejemplo (Filipenses 3.16-17).
¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de concierto? (Amós 3:3).
Nuestra oración es que su visita a este sitio sea de mucho ánimo y edificación. Le invitamos a escribirnos para cualquier pregunta o comentario. Al navegar en nuestro sitio, encontrará sermones de pastores presbiterianos pactantes que hallará de mucha inspiración. O tal vez nuestro patrimonio doctrinal bíblico le sea de gran interés. Si desea más información de nuestra iglesia y doctrina bíblica, comuníquese con nosotros y le contestaremos con mucho gusto.
Por la prerrogativa real y los derechos de la corona del Rey Jesús.
Suyos en Cristo Jesús.
Los Presbiterianos Reformados